El [paréntesis] que supone tenderse en tu cama.
El rubor de noviembre entre tu piel de verano.
Abandonarse a la certeza de lo anhelado
al susurro de lo efímero
a la eternidad de lo improvisado.
Voluble, siempre voluble.
Y el recuerdo
que se escapa entre los dedos,
se convierte
irremediablemente
en humo.
Voluble, siempre voluble.
Y el recuerdo
que se escapa entre los dedos,
se convierte
irremediablemente
en humo.

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